24 de mayo de 2009
Capítulo 021 - "Que sí, que no" (por Vale)
Todo el tiempo estamos entre el sí y el no. Elegir entre sí y no tal vez sea la decisión más difícil de tomar. Hay veces en que la diferencia entre decir sí o decir no puede ser determinante, puede cambiar tu vida para siempre.
El no ya lo tengo, dice alguien para darse coraje, porque el no es lo que nos rige. Decimos que no a todo, todo el tiempo. Pero a veces, decimos algunos sí. A veces decimos sí sin medir las consecuencias, y ese sí cambia todo. De una chica rapidita decimos que tiene el sí fácil. ¿Pero no se trata de eso la vida? ¿De decir sí, de avanzar, de vivir...? El sí nos compromete, y nos desnuda. El sí expone nuestros deseos. El sí señala que algo nos falta.
Una vez más estamos ante esa decisión. Que todo siga siendo no, o animarse al sí y zambullirnos en la vida. Esa vida que vivimos deteniendo todo el tiempo con el no.
Capítulo 022 - "Reaccionarios y Revolucionarios" (por Thiago)
Camilo: -Los reaccionarios eran los políticos que ocupaban el ala derecha de la asamblea, y los jacobinos ocupaban el ala izquierda.
Lleca: -¿Y los del medio, quiénes eran?
Simón: -Los traidores.
Jazmín: -Claro, los traidores en el medio, siempre son los peores.
Melody: -Ehh.. yo soy apolítica.
Tacho: -Disculpe, profesor, pero para mí los peores son los extremistas, que están de un lado, están del otro, van con uno, van con otro...
Valeria: -¡Callate! (le tira fuerte el pelo)
Tacho: -¡Ayyy, ay, ay!
Valeria: -¿Lo decís por mí, gato?
Lleca: -Bueno, basta, basta, en serio. Eh, profe, siga, siga tranquilo nomás.
Camilo: -Bueno, perfecto. A ver, Mar, que estás tan atenta... ¿Quiénes eran los reaccionarios?
Mar: -Eh... Los reaccionarios eran los que son garcas y pelados, no eran los que usaban peluca de rulos, porque esos eran los garcas falsos, y los garcas y pelados eran los que no usaban pel...
Thiago: -Les decían reaccionarios porque eran enemigos del cambio, de la revolución.
Mar: -¡Ahhh! Póngale cero.
Camilo: -Cero te voy a poner a vos, de horrible. ¿Querés leer la monografía, Thiago?
Siempre me confundo con la palabra reaccionario. A mí me suena a alguien que reacciona, que se rebela a algo. Pero significa exactamente lo contrario. Un reaccionario es alguien que quiere que nada cambie. Ante un hecho injusto, doloroso, todos reaccionamos de diferente manera. Algunos reaccionan sin pensar. Otros reaccionan de una forma inesperada. El ser humano es impredecible; nunca se sabe para dónde puede disparar. Una reacción en una respuesta a la acción. Ante una situación hay tantas reacciones como personas, y una misma persona incluso puede reaccionar de distinta manera ante la misma situación. Hay reacciones que sorprenden.
Reaccionarios o revolucionarios. Da lo mismo; lo importante es el cambio, que no se detiene. Todo cambia, permanentemente. Podemos mantenernos sin reacción mucho tiempo, pero siempre llega el momento de la revolución. Cuando empezó la revolución, no se puede detener con nada. La revolución es una reacción, una reacción hacia algo injusto. Algunos se resisten al cambio, hasta que el cambio es irresistible y es imposible no reaccionar; no dejarse llevar por esa revolución que nos cambia la vida radicalmente.
Acción, reacción, así avanza el mundo, así cambia la vida. El reaccionario, dicen, le teme a los cambios. El revolucionario quiere cambiar el orden de las cosas, del mundo que siente injusto. Yo creo que uno no puede convivir sin el otro. Para que la historia avance, alguien tiene que proponer el cambio, y alguien oponerse. De esa puja vital surge el cambio; los retrocesos, y los avances. El revolucionario de hoy es el reaccionario de mañana. Algunos apuestan al cambio; otros le temen tanto que intentan frenarlo, y si es posible, matarlo.
Capítulo 0023 - ‘ La telaraña´ ( por Caridad/Jc)
No hay peor trampa que la que arma uno mismo. Algunas personas sin darse cuenta van armando lentamente una trampa en la que luego quedan atrapados.
Aquello de lo que no se puede hablar genera encierro, te aísla. Cuando quedaste aislado y encerrado en tu propia trampa, ya es tarde. Como una araña, que lentamente va tejiendo su telaraña.
Poco a poco la araña teje su trampa mortal. La araña muy paciente, serena, espera agazapada a que el insecto caiga en su red. Cuando el insecto queda atrapado en la red, indefenso, la araña le inyecta su veneno mortal.
Como estamos todos interconectados, lo que le pasa a uno repercute en todos. No todos entienden que existe esa unión, pero es tan fuerte que supera cualquier cosa.
Sobre esa telaraña que se forma entre todos, uno es todos, y todos son uno.
No existe uno, no existen todos, somos la misma cosa todos y cada uno.
La trampa está activada, la telaraña está tejida. Todos alegremente van entrando, y sin darse cuenta irán quedando atrapados.
Atrapados, indefensos, a merced de mí veneno. Entregados, inmovilizados, viendo como me acerco con mis dientes.
Todos interconectados. Lo que le pasa a uno le pasa a todos. Y si uno sufre, sufren todos.
¡VAN A MORIR! Como ingenuos insectos, todos van cayendo en mi red.
Bienvenidos todos. Bienvenidos a la fiesta del terror.
Capítulo 24 - La fiesta del terror (Camilo)
Hay alrededor de veinte Mandalays en todo el mundo. Quinientos chicos en cada uno. Por año, de cada Mandalay, egresan cien personas que saben mucho más que reciclar agua y papel.
Creo profundamente en lo que hacemos acá, yo me crié en un Mandalay, y les puedo asegurar a todos que lo que hacemos acá es mucho más importante que mil actos terroristas. Porque eso es lo que se está festejando acá Luca, un acto terrorista.
En el Mandalay formamos personas que no solo tienen un excelente nivel académico, sino que además son personas que pueden pensar y ver la vida de otra manera.
El pensamiento lateral, la clase de la que tanto se burlaron que se burlan hoy en día todavía, ver las cosas desde otro lado, eso va a ser mucho más potente que cientos de actos terroristas. Porque en Mandalay formamos líderes, no matones.
Usar el miedo, el terror para conseguir algo, es un acto de tremenda cobardía. Y somos más valientes que eso, porque tenemos la valentía de creer que cambiando nosotros podemos cambiar al mundo. Que pavada, ¿no?
El terror opera en silencio muchas veces, a través de la manipulación, una de sus formas más perversas y efectivas.
En el Mandalay no manipulamos, porque no queremos que tengan miedo a pensar, a creer, a soñar… queremos que sean libres para que ahí si puedan elegir lo que realmente quieran elegir.
Detrás del terror hay intereses, negocios, una sociedad asustada comprará cualquier mentira que les vendan. El terror nos aísla, nos hace actuar por impulso, a la defensiva.
Nosotros podemos hacer una fiesta temática y divertirnos, pero en el Mandalay no vamos a festejar el terror, porque el terror no es una fiesta.
* Capítulo 025/ Viernes 22-05/ “Comedia Costumbrista” por Tefy *
El hombre es un animal de costumbre dicen.. Nos gusta la costumbre. Cualquier cosa que nos saque de eso nos desconcierta.
Todo es cuestión de costumbre. Nos acostumbramos incluso a lo que nos hace mal. Mejor malo conocido que bueno por conocer, no?
Pero luego, a lo que no estamos acostumbrados, nos desconcierta, nos inquieta. Para que vamos a cambiar si así estamos bien?
Como haces de un día para el otro, para vivir sin eso que era la razón de tu vida?
Nos da pánico la idea de despertar y sentir que todo cambió, que nada es como era.
Cuando te acostumbras a un amor, a una piel, a un olorcito, a una sonrisa. Perder todo eso es como quedarte sin aire.
Paz: Ey
Tefy: no se que hacer
Paz: Ey, que te pasa? Porque estas así?
Tefy: una vez estaba re mal y hable con tu mama, y me hizo bien. Y senti que podía hablar con vos, puedo?
Paz: si, si, si, si
Tefy: Por que nunca nadie me ama de verdad? No se que tengo, pero no me ama. Prefieren a otras porque son rubias, porque tienen ojos verdes, porque son más lindas que yo? No es por eso, pero no se por qué es.
Paz: Tía, el tío Luca se enamoró de vos.
Tefy: No, yo quería creer eso, pero era mentira. Te juro que me pone tan mal. Yo lo amaba ¿entendes?
Yo antes estaba acostumbrada a estar sola, pero después apareció él, y me miro y me eligió. Y ahí ya aprendí a sentirme querida. Pero ahora es horrible, no puedo soportar, tengo un dolor acá en la panza que no doy más.
Paz: Bueno, pero el tío Luca no es el único hombre en el mundo.
Tefy: Ya se que me vas a decir, ya lo se, que soy linda, que tengo onda, que soy re top… y yo, no lo creo, porque yo se que no es así, yo estoy acostumbrada a esto.
La primera vez que yo sentí que valía la pena fue cuando Luca se fijó en mí. Y aprendí a sentir que valía la pena, pero después se enamoró de Jazmín y yo no puedo más.
Paz: Tefy, que alguien te mire, te elija o no, no te hace más o menos valiosa. Eso depende de vos.
Tefy: Si, ya se que depende de mí. Y me lo decís vos, me lo digo yo y no lo creo eso. ¿Por qué es tan difícil todo? No quiero sufrir más, no lo soporto.
Paz: Ya te vas a acostumbrar a estas decepciones, así es el amor.
Tefy: No, el amor no es lo mío me parece.
Paz No digas pavadas.
Tefy: Es así, te juro. Yo no lo soporto más esto. Yo no me quiero, me detesto. Y mientras yo no me quiera nadie más me va a querer. Yo estoy acostumbrada a odiarme, y nunca lo voy a poder cambiar eso.
Paz: Hay flores más fáciles, y otras más difíciles, pero todas en algún momento se abren y sueltan su esencia.
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